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La Coctelera

Mesa final en PokerStars

Una cosa que no entiendo de PokerStar es que, siendo uno de los sitios con mas jugadores, sean tan tacaños con su sistema de freerolls. Para quien no sepa, sus torneos freerolls son satelites, esto quiere decir que, aunque uno gane el torneo (Quedar entre los primeros nueve), eso no garantiza un premio en metalico. El domingo se juntan todos los jugadores ganadores de la semana y se organiza otro torneo donde uno ya puede aspirar a recibir algo. Es demasiado trabajo... y a eso sumenle que los satalites registran 6000 personas aproximadamente... ganar dinero es como llevarse la serie mundial.

En el post anterior les comenté que mi mejor lugar en estos torneos había sido el 35. Pues, con la novedad, de que el martes lo mejoré: #9. Llegué a la mesa final con aproximadamente 200,000 en fichas, era el último, eso sí. Pero me aferré un rato más hasta que fui all-in con 77 y el lider en fichas lo vió con K-10. Ligó su segundo 10 en las tres primeras cartas comunitarias y yo me fui en el noveno lugar pero eso sí, con mi sitio asegurado para el torneo del domingo donde espero, primero, repetir la azaña y segundo, mejorarla.

El torneo no tuvo grandes emociones. Fui a las manos correctas y esas me dieron mucho dinero. Mis cartas de la suerte fueron 3-3. Con ellas doble dos veces mi cantidad de fichas. La jugada que mas dinero me dió, y con la que me coloqué de segundo lugar durante largo tiempo, fue K-K. Tenía aproximadamente 70,000 en fichas, andaba por el lugar 80, cosa así, y subí 20,000. Un jugador fue con su resto, 50,000 y el lider de la le imitó, con casi 200,000. Como era de esperar, acepte la apuesta y fui con mi resto yo también. Se juntó un pote de más de 200,000 fichas.

Yo: K-K
Primero jugador: A-Q
Segundo jugador: A-K

Los dioses del poker se acordaron de mí, no salió ningún As y fui feliz. De ahí en adelante fue todo esperar. Tuve mi momento crítico, donde creí que la historía volvería a repetirse y me quedaría de nuevo a un paso de la gloria. Me desconcentre, las cartas no llegaron y bajé hasta 50,000 fichas. De nuevo me llegó K-K y pude doblar para mantenerme a flote. Así hasta los 18 jugadores. Debo decirlo, soy muy cobarde en las etapas finales, sobre todo porque me trauma irme sin cobrar (en este caso sin boleto) cuando estoy tan cerca, así que me en la última etapa del juego me vuelvo super conservador. Evito a toda costa ir con todas las fichas y dejo que la gente se haga pedazos entre sí.

Esa fue la estrategia suficiente para quedar entre los primeros nueve. Ya les contaré el domingo a ver que tal.

#35

Ningún jugador recuerda la mano con la que ha ganado más dinero en una mesa, pero todos recordarán hasta el más mínimo detalle de aquella en donde lo perdió todo.

El primer freeroll que jugué fue en PokerStars. No recuerdo si ya tenía algo de dinero o no, pero una noche no dudé en inscreibirme en el torneo satelite de las dos de la mañana de Texas Holdem, en el cual los primeros nueve jugadores avanzaban a otro torneo donde el premio ya era metalico.

El torneo reunió a 6000 personas. Me sentía como un aspirante a la carrera de cinematografía, donde presentan 3000 y quedan 2 gentes. Para ser franco, no tenía muchas espranzas de durar ni siquiera una hora, incluso quería dormirme temprano (Dentro de lo que cabe). Una de las caracteristicas de este tipo de torneos es que, por ser de entrada gratuita, la primera media hora de juego (A veces se prolonga hasta una hora), es un juego de maniacos. Se trata de acumular fichas a cualquier precio y con cualquier mano. Se ven all in´s a diestra y siniestra. Yo soy un jugador bastante conservador y para apostar me gusta tener la certeza de que tengo altas probabilidades de ganar y esto ocasiona que en las primeras etapas del torneo casi no juegue manos. Esa es mi estrategia. Al contrario de lo que dicen la mayoría de los jugadores experimentados, que en los primeros minutos deben de jugarse mas manos de lo normal aprovechando que las ciegas esan bajas, yo puedo esperar pacientemente para ligar una buena jugada y empezar a recolectar fichas.

Como ya fue hace bastante tiempo (6 meses mas o menos), no recuerdo particularidades del juego. a las 3 de la mañana, durante el primer desscanso, estaba ubicado en los ultimos lugares de la competencia. Tenía fichas como para jugar arriesgandome un poco pero no en demasía. Además, ya se podía jugar un poker "decente", el tiempo de los maniacos se había terminado.

Durante la segunda hora me dediqué a mantenerme a flote, luchando contra las ciegas y ganando algunas pocas manos. La verdad no venían cartas con las que pudiera intentar algo pero el numero de jugadores seguía decenciendo. Cuando llegó el segundo receso, eramos aproximadamente 300 jugadores y yo estaba por el 200. En la tercera hora me decidí a jugar mas agresivo, de lo contrario, no podría mantenerme mucho tiempo. No recuerdo la jugada exacta pero estoy conciente de que tuve mucha suerte (Un torneo no se puede ganar sin suerte) porque ligué una escalera quien-sabe-como y milagrosamente me elevé a 35,000 fichas, mientras la media se mantenia en alrededor de 25,000 y escalé hasta el lugar 80, algo así.

La jugada catastrofica ocurrió aproximadamente a las 4:30 de la mañana, dos horas y media después del inicio del torneo. A esas alturas, ya se había pasado el umbral de las las 50 personas. Alguien anunció felizmente: Top 50, people. Ahí yo sentía que si tenía oportunidad de luchar por uno de los nueve lugares. Entonces pasó. Estaba en la posición del botón y me repartieron K-9. Todos se retiraron hasta mi (La ultima etapa es lo contrario a la primera, todos son muy conservadores). Subí un poco la apuesta, tal vez el doble de la ciega grande y me quedé con 27,000 fichas. Un jugador hizó call y las tres primeras cartas comunitarias fueron buenas para mí:

K - 8 - J

Había ligado el par más alto posible y dos cartas eran de corazones, así que había psobilidad de color para el otro jugador, pero en una situación mano a mano, es una cosa muy poco probable. Aposté 10,000 y el otro jugador lo vió. Aún no estaba asustado. Podía tener una J y creer que yo estaba tratando de hacer un farol. Cuarta carta:

3

Una buena carta para mí. Ni era de corazones ni era más alta que mi K, así que aposté otros 10,000. El otro jugador volvió a hacer call. Qué mas da, dije, puede tener un par medio. Quinta carta:

9

...de corazones. Perfecto. Había ligado dos pares, una mano excelente para un heads-up, sin embargo, era el tercer corazón en la mesa y eso daba la posibilidad de un color. Entonces me asusté. Pero vamos, me quedaban 7,000 fichas, si hacía check para ceder el turno y el apostaba, yo podía retirarme y quedar casí sin posibilidades de ganar, o podía ir (que era lo más seguro) y confiar en que la suerte no me jugara una mala pasada. Así, como pasara lo que pasara, iba a apostar, decidí ir con mis restantes 7,000 y cruzar los dedos. El otro jugador fue. Mostré mi doble pareja de reyes y nueves y después de unos segundos de tensión, él mostró 10-8...ambos de corazones. Color.

El horrible mensaje: Congratulations xxxxxx you´ve finished the tournament in 35th place.

Felicidades y un carajo. A las cinco de la mañana me fui a dormir con el pensamiento recurrente de que había estado a 26 jugadores de llegar a la mesa final...y ahí empezo todo.

Introducción

A manera de prologemono va lo que sigue.

La primera vez que vi poquer en serio fue en ESPN. Eran las series mundiales del 2003, ahí donde Moneymaker, un amateur salido de las mesas virtuales, se coronó campeón del evento más mejor en cuanto a poquer se refiere. No recuerdo bien pero creo que lo que vi fue la mesa final. Aunque ya tenía nociones básicas del juego, no tenia ni idea del texas holdem pero eso no fue impedimento para que disfrutara de sobremanera el bluff que Moneymaker le propinó a Farha.

Esa fue mi iniciación.

Luego vinieron los cuartos de póquer virtuales y las apuestas locas con dinero virtual. No aprendí nada pero era divertido ganar Sit & Go uno tras otro. Una linda manera de perder el tiempo. Entonces conocí EverestPoker, una sala que, en ese entonces estaba más silenciosa que un panteón y agradecí sus torneos con premio de 5 centavos. Los converti en 200 dolares en una tarde en la que las musas se pusieron de mi lado y ya me creía el próximo en aparecer en el salón de la fama. Al otro día perdí $150 y huí aterrorizado a PokerStars. Una sala mejor, mejor en el sentido de que los jugadores son mejores. Subí mi bankroll a $120 pero luego vino la decadencia. En 3 días de vacaciones lo perdí todo.

Supongo que fue una buena experiencia. Era joven y estupido. Ahora soy un poco menos joven yu un poco más estupido pero pienso mejor las cosas. El problema es que la pereza me gana y no quiero volver a las aburridas mesas de Everest y sus torneos de centavos. He cambiado de estrategia.Ahora soy jugador de Freerolls. He participado en varios, en unos me he llevado el premio minimo que no me sirve para mi proposito, volver a PokerStars y recuperar mi dignidad (Y mis $120). Mi tirada es quedar entre los primeros cinco lugares de cualquier torneo y entonces empezar de nuevo mi carrera de jugador con futuro.

Pues aquí iran viendo mis avances (Es la gran ventaja, estoy tan mal que sólo puede haber avances, no retorcesos).

Un saludo y buenas cartas a todos.